A toda chica le gusta...
ser elogiada por algún chico...,
que te compre un caramelo... siendo mas el detalle que el caramelo mismo,
que te pregunte como estas o qué te pasa cuando te nota distante,
que lo atrapes viéndote furtivamente
y que le regreses la mirada... con una sonrisa, a la vez que te responde igual,
que tome tu mano cuando menos te lo esperas y tu... no la apartas,
que te ve a los ojos y, sin importar lo que pase alrededor, solo te ve a ti,
que te cuente un poco de su pasado,
e incluso el hecho de que aveces sean callado y seas tu la que habla por que de alguna manera te gusta ese pequeño misterio.
o que te den un beso... de esos suaves que son apenas un roce.
Si... nos gusta todo eso, y si, somos sentimentales y emocionales
pero... ¿Que pasa cuando te das cuenta que...?
Todos los elogios eran mentiras,
Simplemente no le importabas tanto, simplemente no sabia que decir...
Te veía claro... mientras pensaba que tanto mas podría decir para que cayeras.
¡Ja! ¿Cuantas veces no ya había dado un beso así antes?
Te das cuenta de que...
Tenia que hacer algo ¿No? Algo que le diera coherencia a toda la mentira.