Launchorasince 2014
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Todavia.


Me sitúo de madrugada en mi habitación, sentada de espaldas a la cama.

En cámara lenta, mi teléfono cae de mi mano al suelo junto con una lagrima. No podía creérmelo. No quería recordar. Todavía siento el nudo que tenia en e pecho aquella noche. El corazón me latía el doble de rápido que lo normal. Una leve taquicardia me invadía. Se había terminado. Rogué a los cielos morir justo allí, en ese momento. 

No tenia fuerzas ni para llorar. La noche era demasiado joven y su estado de embriaguez y locura no hacían posible nada. 

Rece durante toda la noche y, cuando sentí que iba a desmayarme de la angustia y la desesperación, caí fundida en  sueño, del cual no desperté hasta el amanecer.

Necesitaba que el día pasara rápido. Tenia que correr a su casa y arreglarlo todo, una vez mas.

Se hicieron las cuatro y yo estaba tocando su puerta. Tal vez extrañaría el lugar, hasta el olor.

Me atendió su hermano y me indico que fuera a la cochera. Cuando entre, un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. Había tantos recuerdos allí dentro. 

Jamas pensé (ni quise) en que podía ser la ultima vez que pisara parte de mi lugar. Nos visualice multiplicados por mil en distintas situaciones y ahogue el llanto al ver que nuestra foto no se encontraba allí. Ya no era bienvenida ni pertenecía a ese lugar. Quise volver a morirme.

Al cabo de unos minutos entro con la mirada tensa y, azotando la puerta, me dijo: "Que sea rápido". Fue ahí, como era de esperarse, cuando me bloquee y todo lo que tenia pensado decir se esfumo. Tuve que dejar hablar a mi corazón: le pregunte si sabia que todo eso sucedería y, mirándome con desprecio como jamas pensé que lo haría, asintió.

Estábamos sentados en una mesa de madera enfrentados. Sus manos estaban cruzadas sobre ella, esperando mi discurso. Yo solo miraba hacia abajo, sintiéndome como nunca antes: asechada y odiada.

Luego de rogarle a través de lagrimas, me dijo todo lo que sucedió después de esa noche. Tenia razón. Fui con todas las de perder y luego me dijo: "¿Queres que te perdone? ¿Queres otra oportunidad y quedar yo como un idiota una vez mas?"

"No te creas que si me das otra oportunidad voy a irme corriendo de felicidad, al menos quiero que me perdones." le respondí queriendo explicar que yo también sufrí con él todo este tiempo.

Después de unos minutos en silencio me dijo: "Esta bien, te perdono. Una mas, la ultima. Pero que conste que si lo hago es por algo que siento dentro mio, porque, si fuera por mi, esto termino anoche; así que, no la cagues mas."

No pude atinar a decir "gracias", solo ahogue mas el llanto para no hacer ruido. Me pregunto por mis taquicardias; eso le preocupaba, y se hizo el silencio al decirle que todo estaba bien.

Este se torno incomodo hasta que se levanto y me abrazo. Para ese entonces, no pude contener mas mi angustia, depresión y alivio, los cuales desencadenaron en un llanto imparable. Todavía me amaba y eso me bastaba. Me beso la cabeza y me seco las lagrimas. Luego salio y me lave la cara y, cuando regreso, lo hizo con un vaso con agua. "Gracias" le dije con la voz entre cortada. Volvió a abrazarme. Nos acostamos en un sillón y no me soltó hasta que deje de llorar. Seco mis lagrimas otra vez y espero a que mi corazón se estabilizara, me miro y no aparto su vista de mis ojos por varios minutos para luego besarme como hacia tanto no lo hacia.

Me había perdonado y consolado sin haberlo merecido. Seguía siendo mi ángel y yo tenia mi vida de vuelta. Estaba hecho. Había vuelto a respirar.