Launchorasince 2014
← Stories

Caminos del Destino


I

En el Infierno


El demonio dormía profundo en las sempiternas cavernas del inframundo

(mi alma)

cuando de repente fue despertado por los despistados piececillos de un yo que quería escabullirse sin ser visto.

Sus ojos amarillos se abrieron de golpe y me miraron, sedientos de sangre.

Me preguntó: "¿qué haces aquí?",

y yo con la sola vista me imaginé el reflejo saliendo por la abertura más cercana.

Vanas fantasías: mi único espejo era ahora el ámbar plateado de sol muerto.



II

La lucha

(Palabras del demonio en contra del alma triste)


Sola, Luna, sin el negro que te guarda:

Muerte putrefacta la que te rodea.

Desvelos rotos y caricias apartadas somos:

Necedades de una lucha innata.


Más no hay escapatoria, amada mía,

De mi generosa mano y aliento de tortura.

Yo soy tu cruel destino y a mí, sólo a mí, estás atada.

Tu vaho luminoso se extingue en la brillantez de la oscuridad;

No hay salida…


Ríndete a mí y déjate llevar por mis alas negras;

Déjame seducirte.

Déjame besar tu cuello y ser la voz en tu garganta;

(El gemido en tu pecho).

Déjame tocar tu clítoris y hacerte vibrar en el éxtasis del sufrimiento

Mis manos están ansiosas de tus senos

(calor finito).

Orgasmos de pasión y deseo.

1…2…3…

He dicho: eres mía…


III

La contemplación


Nubes quejumbrosas acechan a mi pobre corazón

(Masoquismos del espíritu)

La duda de la resignación ha dado justo en el blanco

Y ahora mi raciocinio mengua sobre el filo de una navaja.

Me he perdido.

El suave velo que me cubría ya no existe y se esfuma en cenizas.

¿Ahora quién protegerá a este pobre espíritu?

¿Quién debería alimentarme en su pecho, si no es el aliento de mi falso yo?

Necesito de ti; he dicho…


IV

Camino a la perdición


Sí: hoy dormí con el demonio.

Hicimos el amor como dos sodomitas apasionados, lo admito.

Pero, ¡Ah, su cama… su espada afilada!:

esa droga llamada placer envainada en estocadas penetrantes.

Ese calor irrigado en deseo y caricias.

Ese vaho sacudiendo mi lengua…

Esas manos…


Lo amo.

Quiero más…

Deseo más…

(y, tal vez, necesite más…)

Que Dios me perdone...


V

Los años pasan…

(Reflexión: Retorno al sendero)


Mis impulsos sexuales se han extinto,

Y una aurora de colores extraños acecha en la entrada a la cueva en la que he                                                                                                          permanecido por tanto tiempo.

El demonio se ha vuelto viejo mientras yo me he vuelto fuerte.

Se está muriendo.

Las llamaradas eternas de los alrededores ahora se han convertido en gotas de                                                                                              lluvia que rocían a las rocas que, milagrosamente, dejan nacer verde con sabor a flores.

El demonio me ha mirado con ternura y amor últimamente.

"He de desvanecerme para que tu luz reine en mi morada", me dice.

Yo le creo.

He vivido los años suficientes como para darme cuenta de que toda historia tiene                                                                                                               un principio y un final

(Estúpidamente lógico, pero sólo los estúpidos repiten estas palabras 

sin saber la connotación tan profunda que tienen).


Honestamente…

Y a estas alturas…

pienso que cuando la tormenta arrecia,

inmediatamente después languidece para abrir paso a un cielo nuevo.

Yo dudé en el pasado,

Yo sufrí en el pasado,

Y además me refugié en el ego (mi demonio).

Pero cuando tocas fondo, tarde o temprano, vuelves a la luz,

Y cuando lo haces, regresas con gloria.

Lo he visto antes…Lo veo justo ahora…

Oh, mi querido Demonio: es momento de decirnos adiós 

y que te vuelvas un recuerdo más en esta existencia que me ha tocado recorrer.

Hasta pronto:

Sé que renacerás de nuevo, pero ya no como el monstruo que solías ser,

sino como una experiencia más que ha sido superada;

Una experiencia de sabiduría…