Observe en mi despertar
que había fallecido
y la oscuridad me dejaba
ver en tu ocaso sombrío
Las campanas me avisaban
me prevenían
Sabia, yo, lo que sucedía
pero entenderlo no quería
Abrí un portón de corteza
no me intrigue, hice calma
al ver que mi pesadilla
se había echo realidad
gente en largos bancos me miraba
por cortar tu alegría
tu sagrado bienestar
bendición de maligno proceder
Me miraste y como burla le besaste
un desmán y te reíste
mas oscuro no es el cielo
mi orgullo no quebró
Aquellas prendas blancas
celestial de mis mirares
ángel negro pura sangre
hija de Belial
Azotada mi alma estaba
látigo de hipocresía
me revolcaste y te burlaste
de mi crudo sollozar
Desperté, después de mi trance
en mi cama revuelta
como mi corazón
remolino de emociones
Sueño de mis miedos
recuerdas mi sufrimiento
cada noche sin cesar
¿porque me has de atormentar?