Ahora los meses incompletos
desorbitados, ajenos,
En este vasto mundo,
¿dónde podré guardar tu secreto?
Para que sea sólo mío
íntimamente nuestro
¿Dónde podré encontrar un sitio
en el que las horas de tregua contigo,
ya no rechinen?
Te espero allí,
detrás de las nubes,
más allá de la ventana
donde se abren las puertas
y descubres...
Que a la noche le han salido
raíces.
Que se me ha enfríado
el café
Y que el cigarro ya no huele
sino a tiempo hueco, viejo,
a pájaros muertos.
¿Quién tocará ahora
la melodía de tu cuerpo?