Hoy es su cumpleaños número 18. Lo conocí en sus 16. Me dijo que tenía 18 entonces, le creí. Que ironía que lo primero que me dijo fue una mentira y que durante mas de un año nos dijéramos verdades nunca antes reveladas.
Fue una persona que quise mucho, lamentablemente en la actualidad con la que no mantengo contacto. Pero hoy es su cumpleaños número 18. Una persona normal podría desearle un feliz cumpleaños sin culpa, pero obviamente yo no soy normal. Pasaron muchas cosas, otras nunca pasaron y eso habrá sido el detonante de que dejaran de pasar otras cosas. La realidad hoy es que no se que pensar, no se que hacer.
La parte paterna de mi familia nunca me tuvo mucho en cuenta... excepto en mis cumpleaños. Genial, ¿no? Me hablaban por teléfono una vez al año... que considerados... Menciono esto porque él y yo no hablamos desde el 11/4/2015, nuestra ultima conversación y no finalizó con un simple adiós. Siento que estaría arruinando un día importante para él sólo para calmar esta ansiedad que con cada minuto que pasa va aumentando.
Me explico, por una parte tengo muchas ganas de volver a hablarle, y esta es una excusa perfecta para hacerlo. Sin embargo, no veo nada bueno a futuro, es decir, es innecesario mi saludo (y obviamente denota una desesperación patética) debido a que él, pienso, no quiere que le hable. Podría haberme contactado por muchos medios estos últimos 3 meses y no lo hizo. Probablemente porque él haya seguido con su vida, me habrá olvidado, ni recordará mi cumpleaños, que es una semana después del suyo. Estará feliz y no me pensará antes de dormir ni se preguntará si lo recuerdo con tanta frecuencia como él lo hace. No. Son esperanzas vacías que mi mente crea, solo para que la parte lógica de mi cerebro destruya en cuestión de segundos junto a mi corazón.
Fue un gran amigo, alguien con el que pude abrir mi corazón y mente. La única persona a la que nunca mentí, con la que creo que fui yo misma. Siento que esa parte de mi que compartí con él murió aquel día, el comienzo del fin.
Lamento todos los errores cometidos, todos los enojos innecesarios, todas las peleas sin sentido. Aprecio los buenos momentos, las sonrisas surgidas por tonterías y por temas profundos e importantes. Supongo que lo bueno dura poco, y supe desde el principio que duraría poco. Pero aunque hubiesen sido 10 años en vez de 1, hubiera sentido que fue poco igualmente.
Así que, si por alguna casualidad estas leyendo esto, espero que no pienses mal de mi, extraño tu amistad y se que es irrecuperable pero... simplemente... feliz cumpleaños.