Cariño, la imperfección es la ruta a la inmortalidad.
Son tus defectos, los que realmente me atraen.
La perfección absoluta es aburrida: no hay nada que examinar o descubrir.
Tus defectos te hacen interesante y captan mi atención.
Cuando todos tus defectos y todos mis defectos, se presentan uno a uno, representando una parte maravillosa del desastre que somos; complementándose.
Tu, que siempre has utilizado tus defectos como vestimenta.
Yo, que siempre los he enterrado muy profundo bajo tierra.
Cuando todos tus defectos y todos mis defectos, se encuentran de la mano, algunos heredados y otros que aprendimos; pasaran de hombre a hombre.
Tu, que siempre has utilizado tus defectos como vestimenta.
Yo, que siempre los he enterrado muy profundo bajo tierra.
Cuando todos tus defectos y todos mis defectos, son exhumados, nos daremos cuenta que los necesitamos, sin ellos estaríamos condenados.
Tu, que siempre has utilizado tus defectos como vestimenta.
Yo, que siempre los he enterrado muy profundo bajo tierra.
Hay que desenterrarlos, para terminar lo empezado. Desenterrarlos, para que no quede nada sin remover.