Launchorasince 2014
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Imaginario


Primero un ser querido, sus ojos en desesperación y también yo me desespero, su cuerpo se empieza a retorcer horriblemente, desaparece su rostro en sangre y todo se regresa visiblemente en el tiempo, la oscuridad protege deteniendo el tiempo, una tonada perturbadora y sostenida , como si un músico estuviera en ánimos de asesinar con su instrumento de cuerda. Repite la escena, cambia la persona por alguien más querido, es degollado horriblemente por una espada que parece salir de tus ojos y destajado sin vacilación mientras te quedas en silencio con los ojos bien abiertos y el corazón paralizado.

Silencio... una vibración hiriente te levanta de la escena, ves un cuarto donde sabes con toda seguridad que vas a sufrir y morir en la mayor desesperación que conoces. Es necesario sentir, así que sientes tal como los sueños húmedos que no quieres que terminen, pero esta vez no hay placer, esta vez hay dolor, desesperación y soledad, risas ajenas pero extrañamente familiares y observadores estáticos que parecen desvanecerse al ser vistos directamente, que horrible venganza he de sufrir, que horrible asesinato. Presenciar la muerte de mis queridos para luego morir yo en lentitud, en gozo de aquellos desconocidos.

Luz en sus caras, es mi cara.

Luz en mi cara, estoy despierto, ya estaba despierto, pestañeo.

La dulce voz de mi madre me saca de esa horrible escena, estoy de pie en el umbral de mi cuarto, estaba caminando hacia el computador, no estaba soñando, no estaba detenido ni ido soñando cosas, es mi imaginación activa que por motivos que no he analizado busca carcomer mi paz y darme angustia constantemente, las pesadillas no son malas, esto es simplemente que mi imaginación se ha desbordado mas allá de lo que consideré posible y en un instante puedo vivir y sentir todo lo mas horrible en mi cabeza, mientras camino y respiro, mientras hablo, mientras pienso. 

Sólo este instante superado me desgasta y me siento como un sobreviviente a la cordura insana de lo desconocido, es agobiante como sombras pesadas que se abalanzan sobre mi corazón. Mi pobre corazón que sólo sabe latir y darme vida, lo siento pesado con tristeza constante y no se de donde viene. No lo se.