Launchorasince 2014
← Stories

LA MUJER IMAGINARIA


Siempre con la Mirada ausente, perdida ,abstraído de la realidad que los rodea ; piensa en aquella mujer, que observa en sus sueños, una fémina que parece siempre que él se sumerge en la profundidad de su mente. Las dudas le atacan, cuando ella se apodera de su cerebro, la dualidad de alegría y dolor, se han convertido en lo único que percibe, recordar aquel aliento, que solo puede ser descrito como azul o amarillo, le saca una sonrisa del rostro, le genera placer; sin embargo también se materializa en su psique: la culpa que lo ha atormentado, por ya más de un año.

Las chicas que observa día tras día, segundo tras segundo, pese a ser reales, le parecen tan insípidas que no llegan a cautivarle, siquiera en los aspectos más banales, todas, tienen como medida a esta mujer onírica y se puede decir con certeza: que no pueden siquiera rozar su imperfecto encanto. El pensar en su belleza lo hace sentirse nervioso, es un insulto compararla a la más hermosa de las mujeres terrenales, es simplemente proveniente de una realidad paralela, donde la armonía es regla, le gusta; pese a todo lo que esto implica, tal cosa no representa lo que realmente le importa, aquello que le ha privado del placer de dormir y le ha impedido centrarse en sus clases es: su esencia, esto lo ha llevado a hacerla, una parte perenne de su mente.

Esta alma libre, amorosa y solidaria; envuelta en conciencia, tiene también en ocasiones, un nuboso revestimiento, determinado, por el dolor proveniente del existencialismo, fruto del conocimiento: de la a veces repugnante conciencia humana.

La pureza de su ser, ha logrado encandilarlo, como una bombilla lo hace a los mosquito., su sonrisa, el principal de los encantos de su cuerpo , es un poderoso arma , capaz de hacer feliz al mundo entero , pero se rumorea que su ausencia es la artífice delas catástrofes de nuestro lúgubre planeta; sus oscuros ojos , encierran, cuando se regocija :el destructor brillo de una estrella moribunda, pero cuando la embargan , su habituales visitantes: la tristeza y la melancolía, aquellos órganos , que suelen burlarse, de la idiotez humana, haciéndoles percibir ruralidades solo existentes en el fondo de sus cráneo, se tiñen del más absurdo espectro de razón.

Patético es, volver a la realidad y notar que por más que la desee, solo puede hallarla en sus pensamientos, pero le reconforta pensar que de una forma u otra ella le acompaña.