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Búsqueda y Crecimiento


Viste cuando no tenes inspiración? Lees en Internet artículos varios, buscas algo pero no sabes exactamente que... algo que te llame, que te motive, que te impulse a seguir o a empezar.

Búsqueda incansable o inalcanzable?? Buscas algo en realidad?? Porque como dicen "el que busca, encuentra" pero resulta que hace tiempo que buscas y buscas y obviamente no encontras...

Será que no buscas en realidad?? Porque una vez que encontras lo que estabas buscando... que pasa?? que sigue?? Empezas a buscar otra cosa??

La vida es eso...?? una búsqueda sin principio ni fin??

Cuando empezaste a buscar??

Cuando naces lo que buscas es la teta, tenes un instinto animal que te dice (sin decirte) que tenes que alimentarte; de repente llegaste a este mundo sin haberlo pedido, sin haberlo sabido, pero acá estas, llegaste... naciste... comiste... cagaste... cubriste las necesidades básicas que tu propio organismo te pide hacer, siempre y cuando tengas al lado un adulto responsable que te ayude a solventar esas necesidades, porque obviamente vos solo no podes... Digamos que ese es el caso, que tenes una/s persona/s que te cuida y te alimenta, te cambia los pañales, te viste y desviste y te hace dormir, cuando sos mas grande te enseña, te acompaña y siempre está para ayudarte y para hacer que transites por esta vida tan perra de la mejor manera posible; te aconseja, te impulsa, te sacude esos miedos irracionales que todos (niños y adultos) sentimos alguna vez, te guía y te explica, te ayuda a tomar decisiones, para bien o para mal te da su punto de vista, de la vida que esa persona vivió...

Y de repente creciste.

Ya pasaste por la infancia, transitaste jardín y primaria, hiciste amigos y seguro que algún "enemigo" también... sentiste las mariposas en el estómago, creciste más todavía, conociste a "alguien especial" y te enamoraste para después darte cuenta que ese alguien no era tan especial, son cosas de la vida misma, pero las estás viviendo por vez primera; te chocan, te lastiman y a la vez te dan felicidad, te dejan marcas en la piel y en el alma... y te hacen crecer.

Llegaste a la secundaria, dejaste a tus amigos de barrio atrás, te pusiste el uniforme y te diste en las narices con otra realidad, al principio no lo sentís, es casi lo mismo decís, pero te vas dando cuenta que las cosas fueron cambiando, por empezar tu cuerpo, ahora tenes pelo por todos todos lados, de un día para el otro y (lo más gracioso) sin que te dieras ni cuenta, tenes tetas, te desarrollaste y creciste un poco más... Pero ese crecimiento te das cuenta que es general, no está solo en vos, en tu cuerpo, en tu mente. Los chicos te miran de otra manera, empezas a entender el concepto de sexualidad y sensualidad pero no tenes ni idea que no estas ni cerca de entenderlo en realidad. Solo ves que ves las cosas de una manera diferente, pero ni siquiera sabes porque... Ya no soy una nena te decís a vos misma y se lo gritas al mundo que te sigue tratando como una pequeña niña de fragilidad absoluta; mi piel no es de cristal, no me voy a romper, solo quiero transitar este momento a mi manera...

Los grandes no te entienden, será que tan rápido nos olvidamos de lo que implica ser niños, sentir como niños y mirar el mundo con inocencia e incredulidad??

Sentís que no te dejan ser: ser vos, ser especial, ser diferente, ser bisexual, ser controversial; acaso ellos tuvieron un manual de cual es la mejor manera de transitar la adolescencia, la pubertad, la vida misma?? Y si lo tienen, porque no te lo pasan, al manual digo, no a sus conocimientos, que (no digo no sean valiosos) están basados en su experiencia y singularidad.

Y que hay de mi experiencia?? Si hago todo como dictan las normas, si hago todo lo que vos me decís, como vos me pedís, acaso no voy a estar repitiendo tú experiencia y no viviendo la mía propia?? Como puedo armar mi camino si vos me delimitas las veredas, solo hay una calle por la que caminar, pero... y si voy en contra mano, no no no, eso es peligroso, no sabes con que/quien te vas a chocar... y pero... no sería bueno descubrirlo, solo por sed de conocimiento, por placer, porque te pica el bichito de la curiosidad y queres probar eso que nadie sabe explicar porque no lo vivieron, porque no era seguro, porque las malas lenguas ya dijeron que no era un buen viaje para realizar...

Y así vas por la vida, queriendo hacer las cosas a tu manera, creando tu propia historia, tu camino, tu destino y sin darte cuenta hiciste lo mismo que hizo el resto de la sociedad, creciste... te empezas a definir, a marcar las pautas que te conducen por la vida sin saber si estás haciendo mal, sin querer saberlo; te chocaste con una pared y otra y otra y después con un paredón, como te dijeron que te iba a pasar; aprendes a escuchar, te das cuenta que los años no vienen solos y que la edad, muchas veces, es sinónimo de sabiduría; ahora miras mejor por donde caminas, estas atenta a lo que te dicen los demás pero tenes esa vocecita que te sigue diciendo que la decisión es tuya y solo tuya, porque esa es la verdad; siempre la decisión es propia pero cuando te das cuenta que sos vos el que piensa, el que analiza, el que decide por donde caminar, sos vos también el responsable de lo que pase a lo largo del camino.

Creciste...

Te hiciste más sabio y te empezas a preguntar porque tenías tanto apuro de crecer, de pensar, de decidir, de tomar las riendas de tu destino. Ahora entendes que no era tan fácil, que toda decisión trae aparejada una consecuencia, que no toda buena acción es recompensada y que no toda mala acción es castigada. Que la vida transcurre a la par de lo que vos hagas o no hagas. Que no se puede ganar todas pero que tampoco se pierden todas; que cuando una buena racha se presenta en el camino, lo mejor es dejarla fluir y hacer todo lo posible para que continúe así; que cuando una mala racha se avecina hay que hacer "tripas, corazón" y seguir, porque "no hay mal que dure mil años! ni cuerpo que lo soporte". Ahora entendes tantas cosas que antes no querías escuchar, no querías ver; ahora ves que tal vez no disfrutaste de los mejores años de tu vida, esa infancia tan preciada y tan pero tan lejana, donde no existían las preocupaciones ni los deberes, que tu única responsabilidad era armar la cama y lavar la taza del desayuno, que tenías todo el tiempo del mundo para jugar, reir y soñar; pero te la pasaste soñando con ser grande...

Y ahora que lo sos no sabes que hacer, para donde apuntar, que camino tomar, que decisión es la mejor. Pero estás acá, no te queda otra que decidir... Te levantas y te vas a trabajar, porque eso es lo que la gente hace, porque queres tener tus cosas, porque queres crecer aún mas, aunque sepas que el crecimiento muchas veces implica dolor, ya lo experimentaste, cuando te rompieron el corazón y dijiste que nunca ibas a volver a amar, pero sin que lo sepas te volviste a enamorar, ahora sos mas cauto (o crees serlo), vas con cuidado, ya no te lanzas a correr por un camino desconocido, ahora vas pisando suave pero seguro.

Y cuando miraste para atrás viste que pasaron los años, ya estas entrando en la tercera década de esta vida que transcurre a la par de lo que sea que hayas estado haciendo todos estos años, y seguís queriendo forjar tu camino, tu destino. Ahora sos vos el que pide consejo, el que pregunta ¿como se hace? ¿como se sigue? ¿como se vive?

Quien tiene la respuesta? Se sigue, te dicen, te levantas y haces lo que tenes que hacer, porque lo tenes que hacer y porque si no lo haces vos, por vos mismo, nadie va a venir a hacerlo por vos.

Llegaste a la madurez, sin saber como pero llegaste. Pero todavía te falta toda la adultez para vivir y te preguntas si alguna vez vas a saber como se hace, como se sigue o si vas a seguir caminando a tientas, haciendo lo mejor posible, tomando las decisiones que creas mejor y esperando que la vida misma te acompañe a vos en tu camino.

KiEF