Launchorasince 2014
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El Fin de los Dragones


El cielo se abrió furiosamente ante las grandes alas del Dragón Negro que Volaba saliendo del sol, rugiendo y haciendo templar las nubes, creando huracanes a su paso con sus grandes alas , luciendo escamas más duras que el acero mejor forjado, anunciando el fin de todo.

Desde la torre más alta, una joven observo a la gran muerte alada aproximarse, corrió frenética gritando que todo había terminado, que solo un milagro los salvaría. Logro llegar hasta donde el rey se encontraba y entre lágrimas ella desahogo su pánico incontrolable.

El Rey escucho los delirios de su hija, pero al escuchar a cada vez más gente hablando de la misma locura salió para verlo con sus propios ojos. Desde el balcón observo una gran criatura que escupía fuego volando hacia su reino.

Comenzaron los gritos hacia los soldados, que preparaban armas para enfrentar lo indestructible, ya hace varios años se había escuchado sobre un dragón y el fin, y si todos las viejas leyenda y cuentos que contaban las abuelas a sus nietos eran verdad, solamente una cosa iba a poder vencer al dragón que traía la muerte como jinete...un caballero.

No un caballero cualquiera, sino que según los relatos, uno que empuñara una poderosa espada dorada, una espada creada por las manos de un ángel herrero y afilada por la mismísima luz de Dios. Pero si las leyendas siguen siendo ciertas, esa espada desapareció con el tiempo a no ser más que solo una nube de polvo y recuerdos.

La inmensa destrucción con alas ya había sobrevolado las murallas, y no bien se encontraba sobre las casas de los inocentes, de su boca salió una inmensa llamarada de fuego que arraso con todo a su paso dejando ceniza, escombros envueltos en llamas y cadáveres quemados. Las flechas zumbaban en dirección hacia el dragón, aunque rebotaban contra su natural piel indestructible.

Todos corrían por sus vidas, pero alguien no, un hombre cubierto por una larga capa muy sucia y en mal estado, iba en sentido contrario del miedo. Caminando por lo que quedaba de una calle llena de hogares, el misterioso hombre miraba fijamente al dragón, y en un momento exacto, el dragón lo miro a él.

El Gran dragón negro cayó sobre la calle, impactando contra el piso y sacudiendo todo a su alrededor. Caminando de manera cuadrupedante hasta estar justo en frente de este misterioso hombre, cara a cabeza con colmillos y cuernos:

-¿Tú te atreves a desafiarme a mí? ¿Un vagabundo haciéndole frente a un dragón?- Dijo el dragón con una voz gruesa y resonante.

El hombre apodado vagabundo saco de su capa un muy oxidado pedazo de metal el cual no era capaz de ser reconocido como nada.

-¿Piensas que con un pedazo de metal oxidado que sacaste de la basura me detendrás? !Insolente¡ !Muere¡ - Al terminar de gritar, el dragón disparo una poderosa y destructiva ráfaga de fuego que prendió en rojo vivo toda la calle.

Ya cuando dejo de usar su ardiente aliento, el dragón empezó a observar cómo había dejado desintegrado toda la calle, pero se sorprendió de tal manera al ver al "vagabundo" de pie y sin ninguna brasa encima, con el oxidado artefacto en la mano, el cual se volvió rojo por el calor que absorbido. Golpeo contra el suelo el trozo ardiente de óxido y se rompió toda una capa de metal naranja para exponer la espada que había debajo. Era una espada con gravados dorados de un idioma antiguo.

El dragón se sobresaltó y empezó a agitar sus alas con euforia.

-! Esa espada ¡¿Cómo puede ser que todavía exista? No me importa cuántos antepasados míos haya eliminado esa espada ¡No acabara conmigo!- El Gran dragón negro se lanzó contra el caballero, abriendo su gran mandíbula para comérselo de un bocado.

Justo en el momento preciso, el caballero se deslizo por abajo del dragón y corto todo su estómago, un radiante brillo dorado salió de la herida causada por la espada. Los gritos de dolor del dragón se escucharon por todo el reino.

-¿Dónde has conseguido esa espada? ¿Dónde has logrado encontrar mi tan antigua perdición?- Murmuraba el dragón con la boca llena de dolor.

-Por mi sangre corre la misma sangre que el caballero que le dio fin a todo tu linaje, solamente el fuego de un dragón devolvería a la espada su poderoso filo- Dijo el heredero de la espada mientras se acercaba hacia el ya muerto dragón- Ahora usare esta espada para darle fin a tu vida, el último de los dragones- El caballero alzo su espada al cielo y con un corte justo decapito al dragón, todo el cadáver del dragón fue desintegrado.

El caballero se fue del reino, pensando que al igual que los dragones, su profesión y su linaje mata dragones, habían acabado.