A veces pienso en todos esos adolescentes dramáticos que dicen cosas como “Moriría por ti” o “Ya no puedo seguir sin ti” o incluso “No puedo vivir si vivir es estar sin ti”. Todos están en lo incorrecto. Aunque si, se siente así. Pero no es cierto. No mueres sin ellos, tú continuas. Puedes vivir incluso si vivir es sin ellos. Y cuanto antes te das cuenta de ello, mejor para ti.
El tiempo sigue avanzando, y el mundo no se detiene por ti.